Copón, que frío he pasado hoy, encima de la bici, y es que solo se me ocurre a mi hacerme más de 50 kilómetros, por las carreteras deshabitadas o carreteras de “cabras” (con más baches que arrugas en el cerebro) que hay a montones en los alrededores de mi pueblo, y en los alrededores de otros pueblos. Me revienta, pensar que hace cuatro meses me planteaba la posibilidad de presentarme al triatlon de la mujer que se hacía en Valencia y ahora llegue a lo alto de cualquier sierra con la lengua fuera y las rpm a mil, pero es como todo, cuando estas subiendo te acuerdas de quien inventó la carretera y de su familia, cuentas los conos luminosos o señales que hay hasta llegar al umbral de esa cuesta, piensas o intentas recordar lo que leíste sobre fenómenos climatológicos y porque cojones el viento te sopla en contra, no solamente porque ya jode de por sí estar subiendo una cuesta de carretera, sino porque la sensación térmica del frío que se cuece aquí mezclado con el viento, hace que los minutos se te conviertan en horas… y una vez arriba, cuando parece que has alcanzado el clímax post-orgasmo, sabiendo que puedes descansar en el descenso… ¡ahí esta la realidad otra vez! el jodido viento sigue, ¿o que pensabas? ¿que tal vez iba a desaparecer? ¿que simplemente te soplaba en contra para joderte la subida y que te volvieras a casa? … que ilusa coño.
Total, después de 3 horas y media (que nadie de diga que es demasiado para tan pocos kilómetros, porque…. quiero seguir respetando a quien le parió), he llegado tan entumecida que ni la ducha hirviendo me quitaba el frío, ni me hacía responder los dedos de los pies, ni siquiera de los labios vaginales, porque esa es otra, la parte íntima también sufre, y mucho, no solo por tantas horas en un sillín fino (que creo fue inventado por un tío, seguro), tampoco tiene toda la culpa el viento, ni la sensación térmica, ni el frío… ¿recordáis lo de “carreteras de cabras”? ¿”más baches que arrugas en el cerebro”?, pues ahí estamos… los putos pegotes de hormigón en un asfalto más desgastado que las bragas de mi abuela. Y claro, me ponía de pie, pero los que practiquen bici (tanto de montaña como de carretera) sabemos que en los descensos se va los más encogido y agachado posible para que la inercia sea mayor… pues yo hoy no, a pesar del frío, era el único momento, que mi zona íntima podía intentar despertarse (madre mía que mal lo pasé).
Pero no pasa nada, por lo menos iba preparada de agua, bebida isotónica y frutas deshidratadas para evitar el hambre boraz que se asomaba cada vez que veía una cartel que ponía a cuanto estaba mi pueblo, y el plato de arroz caldoso que me esperaba en la mesa… y sigo viva. Mañana tocará hacer un rodaje pequeño para destensar los músculos y no más dramas.
Saliendo del tema anterior, que parece un resumen de rodaje al infierno, me ha sucedido algo curioso (sí, otra cosa más), en el ipod me ha sonado de seguido “Alas rotas” de Xhelazz, “Alas rotas” de El Gela, “Alas rotas” de Doctor Deseo y “Perdí las alas” de Dr. Sapo, y no porque tenga un filtro hecho de canciones con títulos similares (más que nada, porque si existe esa opción en el itunes, yo no hice por encontrarla… las tengo en aleatorias y fin). Pero bueno, como soy tan friki con las “señales”, me he dicho a mi misma, “será una señal”, y pensé en volar, jajajaja, lo sé, se me va muchísimo, pero joder casi 4 horas encima de una bici, nada más que viendo ríos, arroyos, riadas, lagunas improvisadas a ambos lados de esas carreteras tercermundistas, deseando con una fuerza mental soberana que no viniera ningún coche flipandose con la velocidad, porque lo que me faltaba era terminar bañada en un estanque de esos… con el móvil mojado… a tomar por culo de mi casa…
Por cierto, ayer me fui a dormir a eso de las 5 de la mañana intentando jugar a Los Sims 3, y averiguando porque en ninguno de los dos portátiles me funciona lo de la tecla 3 y 4 (para que vaya rápido o ultrarrápido), descubrir que es por la tarjeta gráfica… y pensar que es un coñazo vivir lo que hace tu sim a velocidad crucero… vamos que si esta mediodía antes de irme, la hubiera dejado durmiendo, al volver, fijo que aún seguiría en la cama, con la barra de Energía por la mitad, es desesperante… por muchas opciones y trabajos nuevos que haya en esta versión. A este paso… tendrá relaciones sexuales con alguien cuando yo.
p.d. ahm, y antes de irme a dormir (sí casi cuando amanecía y eso que no salí a emborracharme), miré el móvil, y tenía una llamada más un mensaje de ella… ¡cómo no! felicitándome… lo que se felicita en estas fechas, el típico mensaje que tan indiferente me resulta, para mi no sorpresa… “Más>Eliminar”, apagué la lámpara, me di la vuelta y quedé en coma a los pocos segundos.
(jajajaja, sí, pues esto es solamente de lo poco que me acuerdo mientras pedaleaba, para que se me hiciera más ameno, pero como me acordase de TODO fijo que escribía una entrada tan larga, que la barra desplazadora del navegador se haría interminable.)
Se advierte
ADVERTENCIA: El contenido de este blog puede herir la sensibilidad o el equilibrio emocional del lector, el cual se hará cargo de sus propias sensaciones. La creadora de este blog y sus escritos (autobiográficos o no) se reserva sus propios derechos, tanto el del silencio como el de no dar explicaciones.
Después de esto, si se atreve puede empezar a disfrutarlo, sino... hay miles de blogs más esperando que lo haga en ellos.
25/12/10
Se piensa mucho pedaleando
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Bueno, por lo menos montas en bici... Yo no puedo hacer casi ningún deporte, con lo bien que me vendría para mi estrés...
Muy bueno el post, muy completito ;)
Publicar un comentario