“Se te da mejor escribir que hablar”, dicen, “se me da mejor practicar sexo oral que amar” pienso, y es que por hablar, hablamos todos, pero por actuar, a saber quien reconoce ser cobarde, quién demuestra ganarme a cervezas, quién ha tenido el record de gafadas en estas dos semanas, quién ha sabido apreciarte mejor que yo en silencio.
La centrada y la inconsciente, quedaron una noche para ver un concierto de Rafita Pons, ahora esas líneas son demasiado abstractas, pero como en los mejores cuentos, todas tiramos para nuestro monte, como las cabras. Habrá un “tenemos que hablar”, o un “no puedo seguir así” junto con algún… “antes no me pasaba esto”, “necesito seguir con mi vida, la que has puesto patas arriba”.. pero por otro lado, estará la parte de… “siempre he tenido ganas de hacer esto, pero nunca encontré a nadie como tú”, alguien con un “¿y porque no?” desde las 5 de la mañana que le suena el despertador, a quien no le importa hacerse 1000kms en 36horas para ningún evento puntual, que en números rojos te pregunta “¿te vienes al fin del mundo?” y el fin tal vez acabe en tus pies o en su estudio IKEizado… pero hasta en La cosa más dulce sucede.
Y no me da miedo, ahora, porque estoy en fase de anestesia crónica para los desgarros anales, pero cuando desaparezca… espero que los callos estén tan duros que no pueda soltar ni una gota de sangre.
p.d. ni una palabra en mayúsculas…… al menos con nombre propio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario