Se advierte


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30/5/11

No quiero


no quiero

No quise besos en la mesita, no quise caricias en marcos de fotos, no quise un par de cepillos bucales compartiendo vaso y habitando en mi baño, ni pelear por el nórdico, no quise no poder masturbarme con alguna peli porno desde que la conozco, ni preocuparme por si llega o no.

No quise nada de eso y más cosas que no me apetece recordar, porque NO QUIERO esto. Silencios secos, caras lapidarias, preguntarle por activa y por pasiva “¿Que te pasa?” y a cambio obtener un largo “NADA”, me joden enormemente las palabras extremas como esa, porque ya se oye la mentira, y también las palabras binomio que llevan la definición de abstractas, como “no sé”. Me sobran esas situaciones, me sobra la maldita estupidez de no querer hablar las cosas, de no arreglarlo en un cara a cara y dejarlo en un portazo con interrogación…………… ¿y ahora qué? y tirarme toda la puta tarde, noche y el tiempo que sea pensando en si dejarlo que pase, en si volver a insistir (cosa que la veo hipotética, porque sino he preguntado una decena de veces para toparme con la misma y absurda respuesta…) o lo que es peor…. esperar algún mensaje suyo. Y si no pasa nada, nada más que el tiempo, tal vez signifique que no tendría que haber dado tanto significado. Las estupideces, estar mal cuando se debería estar bien, las preocupaciones innecesarias… NO LAS QUIERO.



p.d. tendré el síndrome del ajo……. siento que me repito en cada escena sobrante.





[Lo peor, que fue por un comentario tan absurdo como su silencio.]

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Los largos nadas son horribles, casi tanto como cuando preguntas y sólo obtienes indiferencia como respuesta.
Las relaciones a veces son tan mierda que sólo son compensadas por lo maravillosas que otras veces son.

Laura Casas dijo...

Eso es lo que irónica he inexplicablemente en cierto modo me esta sucediendo